
Punch-Drunk Love de Paul Thomas Anderson es de esas escasas películas que tratan el tema amoroso de un modo real y con naturalidad.
El retraído y anodino personaje que interpreta Adam Sandler, es quizás el único que podía haberlo sacado del encasillamiento, dato que viene demostrando como un actor puede llegar ha ser bueno en lo suyo, si es que así se le exige. El film nos muestra el amor en su forma más básica e inocente; sin que exista ningún tipo de limitación o contaminación externa.
Tanto por lo intimista de sus imágenes como por la, a veces, opresiva banda sonora, hacen que el film nos acabe embelesando o desquiciando totalmente.
Otras dos películas que podrían incluirse en este romance serían: Ghost World de Terry Zwigoff y Persiguiendo a Amy de Kevin Smith. Ambas son poco serias y algo teen, ¿pero acaso ha sido el amor alguna vez serio?. No es este mismo el que nos hace rejuvenece y que nos sintamos cual colegial travestido. Lo importante es sentirse enamorado, aunque no sepamos de quien.
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Un Comentario:
julio 26th, 2007 a las 10:41
A mi esta película me flipó desde que aparece el clavicordio hasta el final. A la espera del nuevo -y mas serio, en plan Elia Kazan o “Las uvas de la ira”- trabajo de P.T. Anderson: There will be blood. Por ahí ya circula el trailer!