
El Profesor Momboonzoo, como era conocido en sus primeras performances, es un polivalente caballero experto en las más diversas artes. Una especie de Leonardo Da Vinci de este siglo con numeritos propios de sideshows; en los cuales podemos verle infringiéndose sutiles torturas, cercenando cabezas de indefensos ratones con sus propios dientes o incluso utilizando una máquina infernal de fabricación propia que le quema el pecho y las extremidades a base de pirotecnia. Además de esto, su principal y actual dedicación es la pintura; retratando a personajes inusuales que rodea de escenas, acontecimientos y citas biográficas, junto a opiniones y conceptos propios. Un trabajo de gran minuciosidad e hiper-detallista que suele llevarle 3 años por obra realizada.
También ha hecho sus pinitos en el llamado “Cinema of Transgression” y autoeditando documentales sobre su vida y obra. En sus ratos libres se dedica a las autopsias, además de poseer un verdadero museo de los horrores, llamado el Oditorium, repleto de códices e incunables, reliquias y antigüedades de lo más variopintas, fetiches u objetos personales de asesinos en serie, etc. Vamos, nada que envidiarles a los tan familiares “Believe It or not!” de Robert Ripley.
El documental sobre su vida y obra: RIP Rest in Pieces: A Portait of Joe Coleman, del rumano Robert Pejo, nos adentra de muy buena manera en el mundo de Coleman, siendo la mar de recomendable.
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