Un ex convicto recibe gracias a un científico una buena dosis de rayos atómicos que acaban volviéndolo invisible. Así que se abre la veda para robar y delinquir con total impunidad llegándosele a ocurrir incluso la idea de crear un ejercito invisible para conquistar el mundo. Pronto se entrometerá una bella mujer tratando de que desista de sus maléficos planes, pero para el su condena radiactiva ya es inevitable.
Realizado en 1960 por Edgar G. Ulmer.
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2 Comentarios:
Marzo 25th, 2008 a las 13:48
No entiendo porque la invisibilidad implica la permeabilidad, no se porque un hombre invisible puede atravesar paredes, es invisible señores, no incorporeo.
Saludos…
Marzo 25th, 2008 a las 15:22
Hombre, igual es solo un efecto, mal aplicado, para dar a entender el transito de visible a invisible. Otra cosa ya es que ya de paso, tambien pueda suponerse que esta atravesando el muro. Tampoco hay que sacarla más punta a un cartel que es puro impacto!
