
Empieza la película, se apagan las luces y se enciende el corazón. El espectador de teatro vive en colectividad con los demás espectadores. El espectador de cine está solo. Es una victoria de la subjetividad. Se convierte en el auténtico súper animal metafísico. Oscuridad… La mariposa quiere romper su envoltura, la rompe, la desgarra. Entonces se siente cegada y embriagada por la luz desconocida. Un punto de luz movible frente a sí: el imperio de la libertad. Los hombres que son capaces de acción, van al teatro. Los hombres que son capaces de tristeza, van al cine.
José Ramón Sánchez lo es todo simultáneamente: aventurero, cow-boy, guerrero, criatura fantástica, robot, monstruo, cómico, detective, bailarín, espadachín y pirata, amante, héroe, niño. Sus ilustraciones son momentos estelares, resplandores de ese cine que tanto le marcó durante su vida.
José Ramón es el miniador de escenas que nunca olvidaremos, escenas reinas del cine, que parecen llegarnos del Gran Origen del cine.
Galería de su trabajo actual aquí.
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Un Comentario:
junio 12th, 2008 a las 15:12
Son unas pinturas muy curiosas: la temática del desastre retratada con colores vivos como si de una fiesta se tratara. Y es que las fuerzas del desastre están más allá del bien y del mal.