
Un faquir ladino, un tipo zampándose una vajilla, marchantes de arte exclusivos, fotógrafos ye-ye, dramatizaciones nazis, mercadillo de mujeres por cortesía de contrabandistas musulmanes, nude parties, body paiting, extraños rituales “Satanico-Voodoo”, tortura japonesa, cabarets, peep shows, prostitución, vouyerismo de playa, surf, chicas, y un largo y desfasado etc. de escenas de lo más inverosímiles.
Ambos seudo documental, dirigidos por Lee Frost en 1966, están llevados con absoluto rigor informativo y máxima credibilidad (nótese el tono irónico de la frase), desvelándonos las actitudes y costumbres más weird de la cultura estadounidense y del resto de naciones Muy recomendables para su visionado con toda la familia.

Usted puede seguir cualquier respuesta a esta entrada a traves de RSS 2.0 feed. Usted puede dejar una respuesta, o trackback desde su propio sitio Web.