
Una joven americana que disfruta de sus vacaciones en Bali se siente atraída por la magia negra y los cultos místicos que se ofrendan a un extraño ser demoníaco llamado Leyak, un híbrido entre el yeti y el mismísimo Lucifer. Con ayuda de un guiá turístico bastante pichulin, la chica es llevada al monte mas lúgubre de la zona donde se supone que conocerá los secretos del Leyak.
Realmente lo que más importa, e impacta, de todo este bodrio son sus escenas sobrenaturales a base de bailes rituales con viejas malsanas, luchas psíquicas entre Leyak y un anciano samurai, las transformaciones de humano a lagarto Juancho, la levitación mística de la cabeza de la protagonista con vísceras incluidas…
Mystics in Bali es una joya del cine trash, una autentica locura demencial proveniente de indonesia que aturde y embelesa. Dirigida por H. Tjut Djalil en 1981.


El trabajo cinematográfico de Ulrike Ottinger juega constantemente con mezclas híbridas de diversos géneros, asombradas escenografías y una sabia utilización de técnicas narrativas no lineales. La ambigüedad llena el universo personal del la directora alemana. Su iconografía visual es exuberante, perturbadora y extremadamente singular, casi excéntrica, llegando a menudo al exceso y a los límites de lo grotesco, pero todo ello teñido por su ingeniosa ironía.
Las películas de Ulrike Ottinger, que algunos historiadores del cine han incluido dentro de la categoría de cine queer, proponen una renegociación de la subjetividad y superan los debates habituales sobre género y sexualidad de la teoría feminista tradicional. Como muchas películas queer, su trabajo también concede importancia a temas como el placer visual, el exceso y la fantasía, y deja que el espectador siga y disfrute de todas las posibilidades de la narración. No obstante, a pesar de la ilusión de continuidad y/o unidad que a veces experimentamos viendo sus filmes, Ottinger va creando tableaux vivants y sagas episódicas que van más allá de las posibilidades de la performance y la representación del género. Sus películas son un híbrido entre ciencia, ficción, películas de aventuras, documental y fantasía, que se entretejen en complejas narraciones no lineales.
En la obra de Ottinger la realidad es solo un aura. Cada imagen es una sorpresa y los filmes funcionan como subtexto de diferentes temas, desde los prejuicios sociales hasta el ostracismo, desde los rituales de poder a la muerte. Su reapropiación de la estética del narcisismo desde un discurso feminista hace su obra muy inusual y enormemente diferente de muchas películas hechas por mujeres, por lo general documentales centrados en cuestiones propias del universo femenino: maternidad, prostitución, racismo o explotación económica.
Freak Orlando (Ulrike Ottinger, 1981) es según algunos críticos su película menos accesible, incluye una amplia corte de extraños personajes y funciona casi como una road movie ahistórica. Son composiciones escenificadas teatralmente donde en ocasiones se juega con viejas formas revestidas elegantemente con materiales de última generación. Descripciones verbales, recuerdos visuales y una fuerte sensibilidad pictórica y sinestética se unen para construir “cuadros” de paisajes, habitaciones, ambientes y escenas. Imágenes delirantes y figuras lujosamente vestidas (muchas veces por la ex-compañera de Ottinger, la diseñadora Tabea Blumenschein) destacan contra fondos tan diversos como paisajes industriales, costas escarpadas o la taiga de Mongolia.
Entrevista realizada en 2001 aquí, junto a su filmografía que encontraremos aquí.


Desproposito navideño en donde un Santa Claus “encalla”con su trineo en una playa y un grupo de niños tratarán de ayudarlo. Como la tarea se presenta ardua, Santa les narra a los chavales la historia de “Thumbelina”, de Christian Andersen, mientras otros van a pedir refuerzos. Los refuerzos acaban llegando en forma de veiculo motorizado pilotado por el conejito blanco de los helados.
Pelicula infantil con intenciones poco definidas, donde el mayor aliciente esta en el sicaliptico personaje de Thumbelina y su opiaceo mundo. Dirigida por Barry Mahon y R. Winer en 1972.


Grotesca, explosiva y desenfrenada, pero también sorprendente, “didáctica” y desafiante de todo tabú. Cada una de las facetas de la cultura humana es explorada, desde al amor con enanos, esclavitud sexual, burdeles del este, burdeles del oeste, burdeles en general, cirugía canica, caza tribal, paletos de pueblo, mercado negro, marihuana, lesbianismo, travestismo, bondage, etc.
Exploitation italiana narrada por Boris Karloff, que, ciertamente, no despunta demasiado respecto de anteriores o ulteriores mondos.
Dirigida por Roberto Bianchi Montero y Albert T. Viola en 1964.


Trabajo experimental y surrealista del algo desconocido pero más o menos reconocido, al menos en Grecia, Nikos Koundouros. La película es un absoluto viaje psicodélico donde la película y el rodaje se mezclan, con regularidad el equipo aparece en escena, la fina línea entre arte y artista se diluye, y la inclusión de sonidos musicales a cargo de Aphrodite’s Child y un jovenzuelo Vangelis, acaba dándole al film un decididamente aspecto bizarro.
Una repetida inspección del metraje resulta indispensable para su adecuada asimilación.
Dirigida por Nikos Koundouros en 1967. Algunas de sus otra películas algo más conocidas son Mikres Afrodites (1963) y O dragos (1956).


Un cantante de rock y su amigo jardinero se transforman en superhéroes para rescatar a la novia del rockero, que ha sido secuestrada por una panda de maleante. Cutre parodia de Batman y Robin en la que, en un principio, el titulo de la película sería “Rat Pfink and Boo Boo”, pero debido a un error del realizador de los títulos de crédito, quedó como “Rat Pfink a Boo Boo”. A esas alturas, el director ya no tenia ni tiempo ni presupuesto para poder corregir la pifia, quedando así para la posteridad.
Dirigida por Ray Dennis Steckler en 1966. La banda sonora corrió a cargo de Ron Haydock.


Un faquir ladino, un tipo zampándose una vajilla, marchantes de arte exclusivos, fotógrafos ye-ye, dramatizaciones nazis, mercadillo de mujeres por cortesía de contrabandistas musulmanes, nude parties, body paiting, extraños rituales “Satanico-Voodoo”, tortura japonesa, cabarets, peep shows, prostitución, vouyerismo de playa, surf, chicas, y un largo y desfasado etc. de escenas de lo más inverosímiles.
Ambos seudo documental, dirigidos por Lee Frost en 1966, están llevados con absoluto rigor informativo y máxima credibilidad (nótese el tono irónico de la frase), desvelándonos las actitudes y costumbres más weird de la cultura estadounidense y del resto de naciones Muy recomendables para su visionado con toda la familia.


Un hombre dedicado ha secuestrar chicas y atormentarlas con diferentes tipos de consoladores. Todo ello envuelto en una especie de performance fotográfica a base de las imágenes obtenidas de sus victimas. Al final acabara siendo pasto de su propia obra.
Loli vib-zeme es un film del llamado en Japón genero pinku eiga, filmes softcore dedicados principalmente a la violencia, tortura, dominación, etc. de jóvenes colegialas. Dirigido en 1987 por el prolífico y sucio director de cine japonés Hisayasu Sato, responsable de obras tan sugerentes como: Horse-Woman-Dog o Naked Blood.
P.D. Al escribir, me quedo sólo en Loli por problemas de censura automatizada, y por supuesto sacadas de contexto, con mi actual servidor.


Una joven y seductora fotógrafa se encuentra con Baba Yaga, una señora muy sofisticada y enigmática que le entrega una enigmática muñeca. A partir de ese momento comienzan ha sucederle extraños sucesos y alucinaciones, con el añadido de una fatal atracción que la hace dirigirse inevitablemente hacia la poderosa bruja.
Película basada en el cómic “Valentina” de Guido Crepax, y protagonizado por sensual Isabelle De Funes, sobrina del actor de comedia Louis De Funes. El tema central de Baba Yaga esta basado en el personaje del folclore y mitología rusa. Dirigida por Corrado Farina en 1973.


“L’Érotisme” resulta ser una compilación de 12 cortos experimentales de temática erótica. Aún más interesante resulta “Á Rebours”, otra selección de cortos algo más subversivos. La editora francesa Cinéma Abattoir tiene hasta ahora editados 3 DVD, que incluyen una muestra de los mejores y más selectos cortos experimentales de los últimos años. Para hacerlo todo aún más sibarita, cada edición están limitada a 500 copias.
