
El trabajo cinematográfico de Ulrike Ottinger juega constantemente con mezclas híbridas de diversos géneros, asombradas escenografías y una sabia utilización de técnicas narrativas no lineales. La ambigüedad llena el universo personal del la directora alemana. Su iconografía visual es exuberante, perturbadora y extremadamente singular, casi excéntrica, llegando a menudo al exceso y a los límites de lo grotesco, pero todo ello teñido por su ingeniosa ironía.
Las películas de Ulrike Ottinger, que algunos historiadores del cine han incluido dentro de la categoría de cine queer, proponen una renegociación de la subjetividad y superan los debates habituales sobre género y sexualidad de la teoría feminista tradicional. Como muchas películas queer, su trabajo también concede importancia a temas como el placer visual, el exceso y la fantasía, y deja que el espectador siga y disfrute de todas las posibilidades de la narración. No obstante, a pesar de la ilusión de continuidad y/o unidad que a veces experimentamos viendo sus filmes, Ottinger va creando tableaux vivants y sagas episódicas que van más allá de las posibilidades de la performance y la representación del género. Sus películas son un híbrido entre ciencia, ficción, películas de aventuras, documental y fantasía, que se entretejen en complejas narraciones no lineales.
En la obra de Ottinger la realidad es solo un aura. Cada imagen es una sorpresa y los filmes funcionan como subtexto de diferentes temas, desde los prejuicios sociales hasta el ostracismo, desde los rituales de poder a la muerte. Su reapropiación de la estética del narcisismo desde un discurso feminista hace su obra muy inusual y enormemente diferente de muchas películas hechas por mujeres, por lo general documentales centrados en cuestiones propias del universo femenino: maternidad, prostitución, racismo o explotación económica.
Freak Orlando (Ulrike Ottinger, 1981) es según algunos críticos su película menos accesible, incluye una amplia corte de extraños personajes y funciona casi como una road movie ahistórica. Son composiciones escenificadas teatralmente donde en ocasiones se juega con viejas formas revestidas elegantemente con materiales de última generación. Descripciones verbales, recuerdos visuales y una fuerte sensibilidad pictórica y sinestética se unen para construir “cuadros” de paisajes, habitaciones, ambientes y escenas. Imágenes delirantes y figuras lujosamente vestidas (muchas veces por la ex-compañera de Ottinger, la diseñadora Tabea Blumenschein) destacan contra fondos tan diversos como paisajes industriales, costas escarpadas o la taiga de Mongolia.
Entrevista realizada en 2001 aquí, junto a su filmografía que encontraremos aquí.


Alicia es una atractiva, exuberante y sensitiva mujer va a ir topándose con a una serie de perversos neoyorquinos que la acosaran a base de pervertidas llamadas, ciertos exhibicionismos, monólogos escalofriantes, mascaras de papel mache, etc. Toda la historia llevará a Alice a una serie de situaciones adultas con su inevitable conclusión.
Crítica, experimental, psicoanalítica, irreverente… el film ha sido rescatado integro y sin cortes del censor en un DVD edición especial.
Escrita y dirigida por Nelson Lyon en 1971.


Un joven poeta quiere hacer de su suicidio un acto público. Sus subversivas intenciones serán rápidamente diluidas, revelándose una tentativa desesperada de buscar atención por medio de la celebridad.
El título del film viene de Heróstrato, un joven helenístico que le dio por prender fuego al templo de Artemisa en Efeso.
Esta avant-garde britanica es la única película que dirigió el australiano Don Levy allá por el año 1967.


F.M. Einheit, William Rice, Christiane Felscherinow, Britzhold Baron De Belle, Matthias Fuchs, William S. Burroughs o Genesis P-Orridge participan en este experimento audiovisual que analiza el poder de la música Muzak (música ambiental de los aeropuertos, supermercados, hilos musicales de salas de espera). Su protagonista, FM, despierta un día con la sensación de que el Muzak está diseñado para alienar y controlar el cerebro de las masas. También piensa que esta música envía mensajes subliminales que pueden paralizar el pensamiento crítico. A raíz de este despertar visionario, FM baja a una hamburguesería y allí registra el sonido ambiental para comenzar a hacer experimentos en su casa y conseguir un aparato que contrarreste todas estas señales acústicas.
El valor de esta película, aparte de los escarceos de William S. Burroughs o Genesis P-Orridge, reside en la profunda crítica que se hace al sonido cómo tecnología de control social. Decoder es un claro ejemplo de aplicación de estas teorías y una crítica inteligente a los mecanismos de control social.
Escrita y producida principalmente por Klaus Maeck, y dirigida por Muscha en 1984.


Population: 1 juega con la posibilidad de que toda la población America este muerta y el único superviviente, refugiado en un bunker nuclear, se dedique a reconstruir su historia. A partir de esta premisa, Tomata Du Plenty, protagonista del film y cantante del grupo californiano de punk-electronico o Synthpunk “The Screamers”, nos introducirá en su particular late night show de visiones alucinógenas y ensoñadoras pesadillas con regusto a VHS.
En adición a Tomata Du Plenty, la película incluye actuaciones de notables artistas como Sheela Edwards, Beck (con tan sólo 12 añitos), Vampira, Penelope Houston, Al Hansen (una de las más importantes figuras del movimiento Fluxus), K.K. Barrett, y El Duce (lider y cantante del grupo Trash-Rock “The Mentors”).
Escrita y dirigida en 1986 por Rene Daalder, conocido también por su obra anterior: Massacre at Central High.
Para más info, galería de imagenes, trailers y demás cosas promocionales, dirigirse aquí.


Trabajo experimental y surrealista del algo desconocido pero más o menos reconocido, al menos en Grecia, Nikos Koundouros. La película es un absoluto viaje psicodélico donde la película y el rodaje se mezclan, con regularidad el equipo aparece en escena, la fina línea entre arte y artista se diluye, y la inclusión de sonidos musicales a cargo de Aphrodite’s Child y un jovenzuelo Vangelis, acaba dándole al film un decididamente aspecto bizarro.
Una repetida inspección del metraje resulta indispensable para su adecuada asimilación.
Dirigida por Nikos Koundouros en 1967. Algunas de sus otra películas algo más conocidas son Mikres Afrodites (1963) y O dragos (1956).


“L’Érotisme” resulta ser una compilación de 12 cortos experimentales de temática erótica. Aún más interesante resulta “Á Rebours”, otra selección de cortos algo más subversivos. La editora francesa Cinéma Abattoir tiene hasta ahora editados 3 DVD, que incluyen una muestra de los mejores y más selectos cortos experimentales de los últimos años. Para hacerlo todo aún más sibarita, cada edición están limitada a 500 copias.


El teclista y compositor Sun Ra (1914-1993) es un caso único entre los músicos de jazz. Nacido en Birmingham, aunque nunca tubo un certificado de nacimiento legal y él mismo afirmaba que procedía del espacio y que era un ser celestial. Tomado por loco y charlatán, tachado de tosco profeta y farsante empedernido, a Sun Ra le costó acallar todos esos veredictos para hacerse un lugar de privilegio en un mundo sonoro.
Sun Ra aprendió muy pronto a escribir música con un formato que permitía exhibir el talento individual de los miembros de su “Arkestra”, Por otro lado, Sun Ra fue el primer músico de jazz en tocar los teclados electrónicos (1956), el primero en intentar la improvisación colectiva con el formato big band, y su preocupación por el viaje espacial como objeto de sus composiciones se anticipó en más de 15 años a grupos como Weather Report. Y todo esto por parte de alguien que incluso rehúsa citar a la tierra como su planeta natal y prefiere decir que ha llegado de Saturno. Como Sun Ra explicó una vez, “Nunca quise ser parte del planeta Tierra, pero estoy obligado a estar aquí, así que todo lo que hago por este planeta es porque el Amo-Creador del Universo me obliga a hacerlo. Pertenezco a otra dimensión. Estoy en este planeta porque la gente me necesita”.
En los años 40, Sun Ra se convirtió en arreglista de shows en el famoso club nocturno de Chicago, el Club DeLisa, y tocó con la banda dirigida por Fletcher Henderson. Henderson era el arreglista de la Benny Goodman Orquestra a la vez que de la suya propia, y fue una gran inspiración para Ra, animándole a seguir escribiendo. A principios de los 50, las composiciones más radicales de Ra pudieron ser tocadas por sus propios grupos, que llevaban vestuarios exóticos e instrumentos inusuales.
Sobre 1955, en Chicago, Le Sony’r Ra se había convertido en “Le Sun Ra” o Sun Ra, líder de la Solar Arkestra que también ha sido conocida por muchos otros nombres como la Myth-Science Arkestra, la Solar Myth Arkestra y la Omniverse Arkestra. Además de los saxofonistas Gilmore y Allen, la banda se enorgullecía de un buen número de músicos que han contribuído enormemente al jazz, como el bajista Richard Davis, el trombonista Julian Priester, el batería Clifford Jarvis, y el músico de viento James Spaulding. La Arkestra propiamente dicha comenzó como lo que se pensaba era una big band de hardbop -algo en sí mismo extraño- en los clubs Grand Terrace y Birdland, pero pronto empezó a incluir improvisaciones libres. Como tal, fue una influencia capital en los emergentes músicos de jazz de vanguardia de Chicago, como Muhal Richard Abrams, Henry Threadgill, y el Art Ensemble of Chicago.
Desde sus comienzos, la música de la Arkestra estuvo imbuida por la filosofía única de Ra, un sorprendente híbrido de ciencia ficción de la era espacial y los rituales cosmo-religiosos del Antiguo Egipto. Esta filosofía se encarnaba visualmente en los trajes llenos de color, las capas imitando a metales y los gorros espaciales que llevaba la banda -la única orquesta de jazz que llevaba un sastre en sus giras- y en la presentación en el escenario que normalmente incluía varios bailarines, buena cantidad de cantos en grupo (”Viajamos por el espacio/de planeta a planeta”) y, por lo menos, un recorrido de toda la banda en fila a través del público.
En 1960, Sun Ra trasladó su base terráquea a Nueva York, y en 1968 se asentó en Filadelfia. En ambas ciudades, como previamente en Chicago, la banda vivió y trabajó como un colectivo, con el núcleo principal compartiendo su cuartel general con el líder y asumiendo el papel de cosmo-amigos del maestro. Durante todos los años 60, Sun Ra continuó grabando para su deliberadamente mal distribuido sello Saturn y también en varias compañías europeas, a la vez que iba de largas giras que aumentaban la fama de sus actuaciones en directo. En años más recientes, Sun Ra ha vuelto gradualmente a la música del pasado cercano, aunque siempre filtrados a través de su deliciosamente descentrada perspectiva.
En una entrevista para la revista Jazziz, Sun Ra recordaba “La gente creía que yo era una especie de chiflado con mis charlas sobre el espacio exterior y los planetas. Todavía hablo sobre ello, pero ahora los gobiernos gastan millones de dólares en ir a Venus, Marte y otros planetas, así que ya no es una chifladura hablar sobre el espacio”.
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La película “Space is the place” que aquí se trata, fue dirigida, en 1972, por John Conley y está protagonizada, como era evidente, por el propio Sun Ran. El asunto en si, viene a ser una especie de autobiografía, mezcla entre blaxploitation y Sci-fi y en donde Sun Ra le da por retornar a la tierra para combatir en favor de la raza negra. Los efectos visuales, la línea argumental conspiratoria y el afilado mensaje apocalíptico hacen que el film resulte atractivo desde el primer momento, todo esto sin contar con la excelente banda sonora.
En 1959 Edward O. Bland filmo en Chicago “Cry of Jazz”. Un experimento compositivo y de alto contenido político con la banda de Sun Ra, en donde el Jazz y la historia de la America más afroamericana son el hilo conductor de todo el metraje.
En 1981 Robert Mugge dirigió el documental sobre su vida y obra, “Sun Ra: A Joyful Noise”.
En esta dirección se puede descargar el disco que compuso en 1966 para la promocionar la popular serie de aquella época, Batman and Robin.


Un comerciante espacial, Cory McAbee, cierra en trato para llevar un embrión femenino a Júpiter. Una vez allí, a cambio recibirá un joven que deberá llevar a Venus, el planeta de las mujeres, para ser cambiado por el difunto rey del planeta, y regresar su cadáver a la Tierra, donde la familia del difunto ofrece una cuantiosa recompensa por el cuerpo. Aparte, un asesino rencoroso, debido a ciertas rencillas del pasado, seguirá de cerca al comerciante, haciéndole más abrupta su misión.
Cory McAbee, líder del conjunto musical “The Billy Nayer Show”, es el guionista, director, actor y compositor de este western musical de ciencia ficción. El film es bastante análogo a “Hedwig and the Angry Inch” de John Cameron Mitchell, en lo que a versatilidad artística y concepto creativo se refiere. Ambos Films fueron realizados en el mismo año, en 2001, siendo galardonados en numerosos festivales.


Que decir del jodido Andy Warhol que ya no se sepa. Pero cuidado, lo que realmente interesa no es el propiamente como artista, si no como “mecenas”. Cada uno de los personajes que confluían en la Factory con ideas y proyectos acababan siendo impulsados y producidos bajo su nombre. Desde el sonido de la Velvet al cine de Morrissey, todos pasaron por el aro warholiano y sacaron algo de provecho a su reputación y popularidad.
Su producción cinematográfica resultó ser bastante amplia, y quizas también demasiado experimental, en según que ocasiones.
Uno de sus filmes experimentales más interesantes, en el acontece al menos algún tipo de dialogo, es “Beauty #2”. Consiste en un plano secuencia de Edie Sedgwick y Gino Piserchio, también anda en fuera de plano Chuck Wein, confraternizando y reflexionando sobre diversos asuntos. Puede ser visionado aquí con subtitulos en castellano.
“Kiss” viene a ser una serie de filmaciones de diversos individuos besuqueandose. Puede ser visionada aquí.