Archivado en la Categoria 'Serie-b'


The Man Who Saw Frankenstein Cry (Festival Sitges, 2010)

Martes, diciembre 14th, 2010
Cine, Documental, Festivales, Serie-b | Comentarios desactivados

llorarvio

Casi un año después de su muerte en diciembre de 2009, pudimos asistir en el Festival de Sitges a la proyección de este emotivo documental sobre la vida y obra de Paul Naschy. Presentado por el director y guionista norteamericano Mick Garris, El hombre que vio llorar a Frankenstein repasa la vida y leyenda del icono del terror español a través de amigos y compañeros de profesión como John Landis y Joe Dante entre otros. Es un homenaje al hombre que dedicó toda su vida al cine, que despierta entre profesionales y aficionados al medio un gran cariño y admiración.

A través de imágenes de archivo y fotografías de la familia, el documental recorre su infancia, la de un niño de la guerra civil llamado Jacinto Molina que quedó marcado después ver en el cine “Frankenstein y el hombre lobo. Tras aquel punto de inflexión empezó a trabajar en el cine como director artístico y escribió su primer guión “La marca del hombre lobo”, que finalmente protagonizó él mismo porque el actor protagonista falló en el último momento. Coincidió con Leon Klimovsky y Carlos Aured y surgió la productora PROFILMS, que les permitió rodar compulsivamente cine de terror de bajo presupuesto en una situación política difícil y en un país en el que se rechazaba este género, pues la censura nuncapaul-naschy consentiría que pudiese haber un hombre lobo español. La mayoría de sus películas se ambientaban en Europa Central, aunque en realidad se rodaban en Madrid, en la residencia familiar que tenía Paul Naschy junto a la Casa de Campo. Su cariño por el cine era incontrolable, siendo en muchas ocasiones él mismo director y actor protagonista, y se le podía ver tras la cámara todavía caracterizado de hombre lobo. Así realizó más de 100 producciones, con títulos como “La noche de Walpurgis”, “El espanto surge de la tumba”, “Los ojos azules de la muñeca rota”, “Exorcismo” o “El gran amor del Conde Drácula”. Esta última fue proyectada junto al documental y es uno de los títulos favoritos del propio Jacinto Molina, a quien siempre le gustó presumir de haber imaginado 20 años antes lo que Francis Ford Coppola haría en su archiconocida “Drácula” de Bram Stocker. 

La última parte del documental está cargada de imágenes familiares sobre viajes a diferentes festivales cinematográficos de todo el mundo donde se le ha rendido homenaje. Jacinto Molina y su esposa, sorprendidos y emocionados, comentan que jamás fueron conscientes del cariño que se le tenía en el extranjero, donde le presentaban como el Lon Chaney español.

Murder a la Mod

Viernes, septiembre 24th, 2010
Cine, Exploitation, Serie-b | 1 Comentario »

Murder a la mod narra la oscura historia de una mujer que trata de ayudar a su novio porno-star con desastrosos resultados.

Un brutal, sangriento y prematuro film del legendario Brian de Palma. Estrenada en un único teatro de Nueva York en 1968. Delicioso plato para los fanáticos del genero o del director, que incluye chicas ye-ye, encuadres peliagudos y recurrentes homenajes psicóticos a las películas de Hitchcock.

Dirigida en 1968 por el ya mencionado Brian de Palma.

Beach Party / Bikini Beach

Sábado, julio 17th, 2010
Cine, Exploitation, Musicales, Serie-b | 1 Comentario »

En Lecciones de amor en Suecia (I´ll Take Sweden, Frederick de Cordova, 1965), el abnegado padre Bob Hope no soportaba que su hija (la siempre desaprovechada Tuesday Weld) tuviera como novio al vago y libertino Frankie Avalon, quien sólo pensaba en pasarse los días de juerga sin dar un palo al agua y, por consiguiente, resultaba el yerno menos indicado para un señor de tan amplios valores como Hope. Un oportuno viaje a Suecia, le hacía ver que, en el fondo, la cosa no estaba tan mal como él pensaba. Aunque Lecciones de amor en Suecia (una más que correcta comedia, dicho sea de paso) tiene sus dosis de playa, bailes, chicas en bikini y música pop, lo cierto es que no llega a los extremos de otras películas paradigmáticas de esta tendencia que tanto se extendió a lo largo de los años 60. Sin embargo, tiene un aspecto digno de señalar que, en parte, delimita y hace ver los derroteros por los que esta especie de subgénero transitó a lo largo de casi una década de existencia: el protagonismo compartido entre Bob Hope y Frankie Avalon. Ello no es, en absoluto, circunstancial, sino un dato muy revelador de la auténtica idiosincrasia de estas producciones: un marcado conservadurismo envuelto en la más absoluta apatía hacia todos los acontecimientos sociales que marcaron uno de los períodos ideológicamente más comprometidos del siglo XX. Bob Hope, como paradigma de la moral tradicional, asentada por su incondicional apoyo al ejército durante la Segunda Guerra Mundial y de su aclamación popular hasta el punto de verse convertido en un símbolo nacional, otorga una vena profundamente reaccionaria a un film sólo en apariencia vinculado a la juventud, ya que Frankie Avalon (por esbozar una analogía, otro símbolo, en este caso, de los veinteañeros) se pliega completamente a los designios y exigencias de Hope, con el único condicionante de seguir con su vida ociosa y festiva. Ésta, de hecho, es una de las características más notorias de éste tipo de cine.

En efecto, en ninguna de las películas que asentarían su presencia en las carteleras se hablaba de la guerra de Vietnam, de los problemas raciales, de los convulsos momentos políticos en Estados Unidos o del cambio que se estaba operando en las nuevas generaciones. Nada de ello importaba lo más mínimo. A lo único que tenía que atender la juventud es a ligar en las playas con las chicas guapas y a disfrutar de cálidas noches escuchando la (para los oídos de un Bob Hope) estridente música que estimule sus caderas. Frankie Avalon (como ya se ha visto, un mero comparsa de la moral tradicional) se convierte en el estandarte de estas producciones de bajo presupuesto, celérico rodaje y consumo inmediato. En Escándalo en la playa (Beach Party, William Asher, 1963) coincide por primera vez con otra presencia habitual del género, Annette Funicello, una morena pizpireta reciclada inmediatamente al medio televisivo al finalizar sus años dorados. Ambos, con la inestimable ayuda de los avispados productores de la AIP (responsables de buena parte de estas cintas) llevan la apatía ideológica a los espectadores coetáneos, blandiendo un espíritu de directo pasotismo ante la coyuntura social que los envuelve. Su posición de “rebeldía” ante las normas establecidas y el consiguiente choque general es completamente superficial, desprovisto de elementos verdaderamente críticos. La sencillez de las historias y la constante presencia de respetados intérpretes como necesario vínculo hacia el cine anterior (Robert Cummings, Brian Donlevy o el gran Buster Keaton), responden a su necesidad por ofrecer un falso espejo de conformismo en una sociedad creada ex profeso para estas películas.

Vistas hoy, sin embargo, producciones como Pajama Party (Don Weis, 1964) o Muscle Beach Party (William Asher, 1964) tienen un valor cercano a la paleontología. No porque estos films se hayan quedado irremediablemente viejos (ya lo eran, de hecho, a comienzos de los años 70, apenas un lustro después de su exhibición comercial), sino por su radical extensión de lo caduco. Resulta hasta cierto punto lógico su espíritu frívolo e insignificante y, de hecho, es ello lo que acaba por conferir a estas producciones un teórico valor, anclado en la escasez de pretensiones. Los años, de hecho, han provocado incluso mutaciones genéricas dentro de sus constantes, apareciendo como obras casi cercanas a la ciencia–ficción. Primero, porque no se puede exponer una visión tan inocua de una parte de la sociedad si no es ateniéndose a preceptos completamente ficticios y fantasiosos.

Por otra parte, porque el surrealismo de sus situaciones (incluso las, aparentemente, más lógicas), unido a cierta tendencia al desequilibrio (y no solo cinematográfico) acaban por completar la vinculación genérica. Un buen ejemplo de ello se puede encontrar en las dos películas en las que intervino Buster Keaton: la mencionada Pajama Party y How to Stuff a Wild Bikini (William Asher, 1965). En ambas su personaje (él mismo, prácticamente) es un claro ejemplo de lo absolutamente marciano e irracional. Un oasis dentro de un inmenso desierto, cuya fusión con el resto del film no puede resultar más desconcertante acrecentando la sensación de hallarnos ante un tipo de cine que escapa completamente de cualquier elemento que lo una con la realidad. La secuencia de los créditos finales de How to Stuff a Wild Bikini, con Keaton bailando junto a un grupo de guapas muchachas en bikini, así lo asevera.

Años después, en Grease (Randal Kleiser, 1978), Frankie Avalon interpretaba a un ángel, producto de las ensoñaciones de Frenchy, quien le aconsejaba que no dejara los estudios o se arrepentiría el resto de su vida. Es decir, moral tradicional (seguir el camino dictado, simbolizado en los estudios) y desapego de la realidad (un ángel)…, por si quedaba alguna duda de todo lo expresado en los anteriores párrafos.

 

Joaquín Vallet Rodrigo.

.

En Beach Party, un antropólogo va a vivir a una casa de las playas de California con el fin de estudiar las costumbres de la juventud de esa zona. Su actitud contraria hacia los chicos cambia cuando una jovencita se enamora de él y descubre que los chicos no son tan malos.

Bikini Beach reúne de nuevo a toda la troupe de jovenzuelos para otras vacaciones de diversion, surf y mucho rock. Alli descubren una peculiar tienda que resulta ser el cuartel general de Potato Bug, una estrella britanica de la cancion, que esta protegido por un inusual guardaespaldas, Lady Bug y sus tecnicas francesas de autodefensa.

Ambas películas dirigidas por William Asher entre 1963 y 1964.

Teenage Tupelo / Superstarlet A.D.

Martes, mayo 18th, 2010
Cine, Exploitation, Serie-b, Underground | Comentarios desactivados

John Michael McCarthy, nostálgico de Memphis, se empeñó un día en recuperar el espíritu de la exploitation y hacer de él su bandera. Según el: “La exploitation es un mal gusto adquirido. No son tanto los bajos presupuestos o las malas interpretaciones lo que hace tan deseables nuestras películas, sino las extrañas propiedades que tienen como medio de expresión personal comparable al comix underground, al punk rock y, en mi humilde opinión… al arte”. Después de un tiempo como dibujante de comics, McCarthy cogió la cámara en 1993, fundó una productora (Guerrilla Monster) y dirigió Damselvis, Daughter of Helvis, un largo en el que tres ángeles pandilleros y encuerados son encomendados por un Jesús negro para finiquitar a la dama pagana Damselvis. Entre los secundarios, Evel Knievelvis, Rebelvis, Psychedelvis o Elviscious, dioses arcanos del rock and roll. Lo de Elvis es otra constante para el realizador, que nunca conoció a su padre biológico: “Mi madre vio actuar a Elvis en 1956. Se la puede observar en una famosa foto en la que el cantante extiende su mano sobre una muchedumbre de mujeres jóvenes. La yuxtaposición de Elvis con las chicas gritando es como la composición de Miguel Ángel para La creación del hombre. Sí, estoy diciendo que él es mi padre”. De eso iría su siguiente película, Teenage Tupelo, de irresistible look-fifties y abundante despelote fino.  “Vale, en mis filmes hay desnudos gratuitos, pero sólo de mujeres atractivas, nada de hombres feos”.

Ovnis, Amazonas y punk rock garajero pueblan The Sore Losers, su siguiente largo, sobre un delincuente juvenil del espacio exterior en misión terrestre clara: matar hippies. Su siguiente trabajo es Superstarlet A.D., una historia apocalíptica rodada en 2.000 en la que los hombres son trogloditas y las mujeres han recuperado el cetro. Por supuesto, todas van en ropa interior retro, se reparten en bandas (morenas, rubias y pelirrojas) y se ocupan en recuperar las viejas películas de sus abuelas. McCarthy se supera barajando siempre las mismas referencias. “Yo tengo en menos consideración a los americanos si no poseen un poquito de culturilla de comics, pelis de bajo presupuesto y rock and roll del antiguo. Toda esta movida es por lo que se conoce EEUU, tanto como por Lincoln y Jefferson”.

Sus dos últimos trabajos Broad Daylight, recreación en 8mm de las clásicas cintas burlesque de los 50′s, y Cigarette Girl, visionaria recreación de un futuro/persente donde el tabaco es demonizado y clandestino, siguen fielmente su linea estética y rockanrolera que tanto encandila.

Santa and the Ice Cream Bunny

Miércoles, febrero 3rd, 2010
Bizarro, Cine, Serie-b | 1 Comentario »

Desproposito navideño en donde un Santa Claus “encalla”con su trineo en una playa y un grupo de niños tratarán de ayudarlo. Como la tarea se presenta ardua, Santa les narra a los chavales la historia de “Thumbelina”, de Christian Andersen, mientras otros van a pedir refuerzos. Los refuerzos acaban llegando en forma de veiculo motorizado pilotado por el conejito blanco de los helados.

Pelicula infantil con intenciones poco definidas, donde el mayor aliciente esta en el sicaliptico personaje de Thumbelina y su opiaceo mundo. Dirigida por Barry Mahon y R. Winer en 1972.

santabunny

Village of the Giants

Miércoles, abril 22nd, 2009
Cine, Serie-b | 1 Comentario »

Un científico precoz, el por aquella época impúber Ron Howard, le da por inventar una sustancia que agranda a todo el que la ingiere, viendo en ella un posible remedio para abolir el hambre en el mundo. Las primeras pruebas en patos, perros y gatos, resultan excelentes y se ven tremendamente agigantados a los primeros lametazos. Pero una panda de jóvenes ye-yés encuentran el producto y no dudan en tomárselo, porque que dudar es síntoma de debilidad, y más después de haber visto los resultados e incluso haber estado bailando con dos de los patos agigantados. A partir de aquí se sucederán toda una serie de grotescas y bailongas situaciones entre los agigantados jóvenes y los demás ciudadanos.

Dirigida en 1965 por uno de los más prolíficos directores de ciencia-ficción de los 50’s, Bert I. Gordon, que supuestamente basó la película en la novela “El alimento de los dioses” de H.G. Wells. La banda sonora corrió a cargo del gran Jack Nitzsche.
Viendo lo Teen que le quedo la cosa, Bert I. Gordon decidió en 1976 dirigir otra versión algo más seria y fiel al libro “The Food of the Gods” de Wells.

Lo mejor del cine de culto y burlesque

Sábado, marzo 28th, 2009
Burlesque, Cine, Exploitation, Serie-b, Serie-Z | Comentarios desactivados

.

The Best of Burlesque es un pack de dos DVDs que aparte de traer dos mediometrajes completos, “A Virgin in Hollywood” de 1953 y “Too Hot to Handle” de 1950, también incluye cerca de 7 horas de numeritos, algunos en 3-D utilizando las ya clásicas gafas bicolor, trailers y cortos de la época, galerías fotográficas, etc. Todo ello, por supuesto, realizado por las más grandes estrellas del burlesque como: Tempest Storm, Lili St. Cyr, Dixi Evans, etc. (ha excepción de Bettie Page que tiene sus propias ediciones especiales). Como bien indica en la caja: El más Strip-tacular DVD jamás realizado!.

El otro pack, Classics Cult – 20 Movie Pack, viene cargado de clásicos exploitation y educacionales que impactaron de manera especial en su época, y aún siguen haciéndolo. La empresa Mill Creek Entertainment tiene otros diversos packs de 50 y 100 películas a precios bastante asequibles, para ser en su mayoría filmes libres de royalties, destacando sobre todo los de terror, ciencia ficción, musicales… pero esto ya va, más que nada, en gustos.

Muy recomendados si se necesita hacer algún regalo que otro, o simplemente no sabes en que tirar tu dinero.

The First Nudie Musical

Sábado, febrero 28th, 2009
Cine, Exploitation, Musicales, Serie-b | 1 Comentario »

Una productora rebosante de deudas, deciden intentar salvarse de la quiebra realizando una producción algo subidita de tono, ¡El Primer Musical Nudista!.
Esta extravagancia comenzará con una serie de hilarantes audiciones, seguidas de un rodaje aún más delirante y desenfadado. Todos los numeritos musicales están llenos de sátira y cierto homenaje a época dorada de los musicales de Hollywood. Los protagonistas y encargados de todo el cotarro, los actores Stephen Nathan y Cindy Williams, acabaran medio enamorados, a la par que finalizan con éxito la película y salvan a la productora.

Musical medio de culto, al estilo de The Rocky Horror Picture Show, realizado en 1975 por Mark Haggard y Bruce Kimmel. Al parecer, en 2002 fue su 26 aniversario, lo que sirvió de excusa perfecta a las compañías para sacar al mercado una edición especial en DVD para frikis de medio pelo.

Beat Girl

Sábado, enero 17th, 2009
Cine, Eurocinema, Exploitation, Serie-b, Underground | 2 Comentarios »

.

Una jovencita se fuga a los bajos fondos de la cuidad, tratando de escapar de su fragmentado y poco afectivo circulo familiar. Una serie de amigos Beat, que suelen reunirse en un local llamado “Soho boho”, la introducirán en la alocada escena Beatnik del momento. En todo este barullo, será reconocida por un empresario, Christopher Lee, dueño del local de strip-tease “Les Girls”, en donde anteriormente ya había trabajado su coquetuela madre. El empresario tratara de embaucar a la inocente protagonista para que forme parte de su espectáculo.

Película Británica con final moralista, una abundante estética Beatniks y decente banda sonora, pero con absolutamente nada de la verdadera naturaleza y sentido de la llamada Generación Beat, que tan de moda estuvo por aquellos años.

Dirigida por Edmond T. Gréville en 1960.


Película completa online

Confesiones de un inglés comedor de opio

Miércoles, septiembre 10th, 2008
Cine, Libros, Serie-b | 2 Comentarios »

“Hace el don de sueños agradables, libera del miedo, el hambre y el dolor, y asegura al que lo consume regularmente puntualidad, tranquilidad de espíritu, presencia de alma, rapidez y éxito en los negocios, seguridad en si mismos, esplendidez, control de espíritu, valor, desprecio por los peligros, cordialidad, fuerza, satisfacción, paz de conciencia e imparcialidad. Millones de personas pueden confirmar este testimonio.”

Tratado sobre el opio aparecido en el siglo XVIII.

.
El texto original de Thomas De Quincey apareció en 1821 en la revista London Magazine, y el interés y revuelo que ocasionó fue tal que decidió realizar una edición en forma de libro al año siguiente, que continuo después ampliando y corrigiendo. Esta última versión puede ser descargada aquí.

La película basada en el libro de Quincey, fue producida y dirigida por Albert Zugsmith en 1962 y protagonizada por Vincent Price.

12