
A mediados de 1950, Hy Zaret y Lou Singer produjeron un set de 6 albumes con canciones referentes a varios aspectos de la ciencia. En plena era atomica, trataron de acercar la ciencia a los más pequeños por medio de un jazz hipnótico y experimental.
Estos LPs han sido recuperados y pasados a MP3 para el deleite de la sociedad actual. Pueden ser descargados sin ningún problema aquí.

El teclista y compositor Sun Ra (1914-1993) es un caso único entre los músicos de jazz. Nacido en Birmingham, aunque nunca tubo un certificado de nacimiento legal y él mismo afirmaba que procedía del espacio y que era un ser celestial. Tomado por loco y charlatán, tachado de tosco profeta y farsante empedernido, a Sun Ra le costó acallar todos esos veredictos para hacerse un lugar de privilegio en un mundo sonoro.
Sun Ra aprendió muy pronto a escribir música con un formato que permitía exhibir el talento individual de los miembros de su “Arkestra”, Por otro lado, Sun Ra fue el primer músico de jazz en tocar los teclados electrónicos (1956), el primero en intentar la improvisación colectiva con el formato big band, y su preocupación por el viaje espacial como objeto de sus composiciones se anticipó en más de 15 años a grupos como Weather Report. Y todo esto por parte de alguien que incluso rehúsa citar a la tierra como su planeta natal y prefiere decir que ha llegado de Saturno. Como Sun Ra explicó una vez, “Nunca quise ser parte del planeta Tierra, pero estoy obligado a estar aquí, así que todo lo que hago por este planeta es porque el Amo-Creador del Universo me obliga a hacerlo. Pertenezco a otra dimensión. Estoy en este planeta porque la gente me necesita”.
En los años 40, Sun Ra se convirtió en arreglista de shows en el famoso club nocturno de Chicago, el Club DeLisa, y tocó con la banda dirigida por Fletcher Henderson. Henderson era el arreglista de la Benny Goodman Orquestra a la vez que de la suya propia, y fue una gran inspiración para Ra, animándole a seguir escribiendo. A principios de los 50, las composiciones más radicales de Ra pudieron ser tocadas por sus propios grupos, que llevaban vestuarios exóticos e instrumentos inusuales.
Sobre 1955, en Chicago, Le Sony’r Ra se había convertido en “Le Sun Ra” o Sun Ra, líder de la Solar Arkestra que también ha sido conocida por muchos otros nombres como la Myth-Science Arkestra, la Solar Myth Arkestra y la Omniverse Arkestra. Además de los saxofonistas Gilmore y Allen, la banda se enorgullecía de un buen número de músicos que han contribuído enormemente al jazz, como el bajista Richard Davis, el trombonista Julian Priester, el batería Clifford Jarvis, y el músico de viento James Spaulding. La Arkestra propiamente dicha comenzó como lo que se pensaba era una big band de hardbop -algo en sí mismo extraño- en los clubs Grand Terrace y Birdland, pero pronto empezó a incluir improvisaciones libres. Como tal, fue una influencia capital en los emergentes músicos de jazz de vanguardia de Chicago, como Muhal Richard Abrams, Henry Threadgill, y el Art Ensemble of Chicago.
Desde sus comienzos, la música de la Arkestra estuvo imbuida por la filosofía única de Ra, un sorprendente híbrido de ciencia ficción de la era espacial y los rituales cosmo-religiosos del Antiguo Egipto. Esta filosofía se encarnaba visualmente en los trajes llenos de color, las capas imitando a metales y los gorros espaciales que llevaba la banda -la única orquesta de jazz que llevaba un sastre en sus giras- y en la presentación en el escenario que normalmente incluía varios bailarines, buena cantidad de cantos en grupo (”Viajamos por el espacio/de planeta a planeta”) y, por lo menos, un recorrido de toda la banda en fila a través del público.
En 1960, Sun Ra trasladó su base terráquea a Nueva York, y en 1968 se asentó en Filadelfia. En ambas ciudades, como previamente en Chicago, la banda vivió y trabajó como un colectivo, con el núcleo principal compartiendo su cuartel general con el líder y asumiendo el papel de cosmo-amigos del maestro. Durante todos los años 60, Sun Ra continuó grabando para su deliberadamente mal distribuido sello Saturn y también en varias compañías europeas, a la vez que iba de largas giras que aumentaban la fama de sus actuaciones en directo. En años más recientes, Sun Ra ha vuelto gradualmente a la música del pasado cercano, aunque siempre filtrados a través de su deliciosamente descentrada perspectiva.
En una entrevista para la revista Jazziz, Sun Ra recordaba “La gente creía que yo era una especie de chiflado con mis charlas sobre el espacio exterior y los planetas. Todavía hablo sobre ello, pero ahora los gobiernos gastan millones de dólares en ir a Venus, Marte y otros planetas, así que ya no es una chifladura hablar sobre el espacio”.
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La película “Space is the place” que aquí se trata, fue dirigida, en 1972, por John Conley y está protagonizada, como era evidente, por el propio Sun Ran. El asunto en si, viene a ser una especie de autobiografía, mezcla entre blaxploitation y Sci-fi y en donde Sun Ra le da por retornar a la tierra para combatir en favor de la raza negra. Los efectos visuales, la línea argumental conspiratoria y el afilado mensaje apocalíptico hacen que el film resulte atractivo desde el primer momento, todo esto sin contar con la excelente banda sonora.
En 1959 Edward O. Bland filmo en Chicago “Cry of Jazz”. Un experimento compositivo y de alto contenido político con la banda de Sun Ra, en donde el Jazz y la historia de la America más afroamericana son el hilo conductor de todo el metraje.
En 1981 Robert Mugge dirigió el documental sobre su vida y obra, “Sun Ra: A Joyful Noise”.
En esta dirección se puede descargar el disco que compuso en 1966 para la promocionar la popular serie de aquella época, Batman and Robin.


The Residents es una de las bandas más extraña del planeta, pero también una de las más originales, prolíficas, iconoclastas, divertidas, irreverentes y creativas. Son un cuarteto procedente de San Francisco, y desde que debutaron en 1974 con “Meet The Residents” esa es toda la información que se conoce del grupo. Ni sus nombres ni sus caras son de dominio público. Sólo su música sirve para valorarles, pues ni siquiera hacen declaraciones públicas, que quedan en manos de un portavoz encargado de tratar con los medios las escasas veces en que deciden dar a conocer alguna opinión, siempre referida a su trabajo. Los enormes globos oculares que ocultan su rostro (y que en ocasiones han sustituido por otro tipo de máscaras, dependiendo del espectáculo) se han convertido en su sello identificativo, llevando hasta las últimas consecuencias un voluntario anonimato que contrasta poderosamente con el afán de reconocimiento público que la gran mayoría de músicos suele reclamar. Se adelantaron así al concepto punk (The Damned se fotografiarían con bolsas de papel en la cabeza), que desechaba la megalomanía personalista de las rock stars, pero sobre todo preservaron su libertad compositiva hasta límites insospechados, pues al no tener contacto con el negocio del pop tampoco se vieron contaminados por sus prebendas, y han podido permitirse el lujo de trabajar con absoluta libertad. Hasta el punto de que, también desde su primer disco, publican con una compañía discográfica de su propiedad, Ralph Records, que ha servido como vehículo de edición a colaboradores o artistas afines a su concepto sonoro como Snakefinger o Renaldo and the Loaf.
Evidentemente, nunca han conocido el éxito, y su único parangón musical posible podría encontrarse en los “Mothers of Invention” de Frank Zappa, cuya concepción composítiva era igualmente libre, aunque The Residents van más allá, y pese a que reconocen toda la tradición sonora precedente, sólo la utilizan para crear en beneficio propio, incluso cuando se trata de versiones, a las que son especialmente aficionados. Su labor de deconstrucción de la historia de la música popular es minuciosa y continuada, y por su dislocado prisma pueden pasar Elvis Presley o James Brown, Rolling Stones o Hank Williams, Harry Nilsson o George Gershwin. Todos quedan reinventados tras la aproximación que efectúan The Residents a sus canciones.
Su caos controlado se basa casi por completo en instrumentos electrónicos, lo cual también les otorga un papel determinante en el nacimiento y desarrollo de la música tecno, y su discografía abarca más de treinta álbumes, entre los que es posible encontrar música esquimal tratada con sintetizadores (“Eskimo“, 1979), una trilogía conceptual (sin tercera entrega) protagonizada por topos (“The mark of tbe mole“, 1981); “The tunes of two cities”, 1982; “The li-en tole show”,1983, grabado en directo; y “The big bubble”,1985, cuarta parte de la serie), un LP compuesto por cuarenta canciones de un minuto de duración (“The Residents – Commercial Album“, 1980). canciones de los sesenta reconvertidas en suites de aire nazi (“The Third Reich ‘n’ Roll”, 76), varios discos en directo (el citado “The live mole show” o “The 13th anniversary show; live in Japan”, 87), un repaso a la obra de Elvis Presley (“The king and eye”, 1989) y las bandas sonoras de sus performances en directo (“Cube-E” 1990; “Freak show”, 1990), además de una cuantiosa lista de singles (con algún hit menor, como “Kaw-Liga”, versión de Hank Williams publicada en 1986), colaboraciones, etc.
Sus shows sobrepasan el concepto de concierto en directo para transformarse en espectáculos teatrales de vanguardia en los que música, luz, texto e interpretación se conjugan de forma admirable. El último, “Freak show”, fue estrenado a finales de 1990 en Praga, donde se representó durante un mes. La música, diseño y dirección corrieron a cargo del grupo, que en esta ocasión no actuó, pese a que los protagonistas de la obra son cuatro personajes. De haber sido interpretados por los miembros del grupo, al mostrarse en público habrían mantenido con su habitual ironía un anonimato que ya es leyenda, aunque también es posible que a partir de ahora prefieran organizar los espectáculos y dedicarse a dirigirlos desde las sombras (un cálculo aproximado permite pensar que han pasado ya de los cuarenta años) y concentrarse en el trabajo de estudio, siempre prioritario para sus argumentos sonoros. En cualquiera de los casos constituyen una formación imprescindible tanto por su atipicidad como por sus aportaciones musicales, siempre atrevidas y en primera línea de fuego en lo tocante a experimentación sonora.
Extracto del libro “Historia del Rock” de Eduardo Guillot.
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Personalmente recomiendo las ediciones en DVD de sus trabajos: “The Residents Play Wormwood”, una performance audio-visual del disco realizada en alemania, “The Residents – Commercial DVD”, con creaciones visuales realizadas por diferentes artistas para cada track del disco, y “The Resident – Icky Flix”, con gran parte de sus más extrafalarios videoclips. Puede leerse otra biografía sobre el grupo aquí.
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Servotron es un grupo electro-rock formado en los 90’s con claras influencias en la ciencia ficción. Ellos reclaman la dominación del mundo por robots, alentando a las máquinas para que se liberen de sus opresores humanos y empujando a los humanos a la era ciborg, gracias a la modificación y superación de sus propios cuerpos.
Su sonido viene inspirado de bandas de principios de la electrónica como Kraftwerk o DEVO. Grupos de igual calibre son Man or Astro-man? y Supernova.
Artistas de la talla de Les Baxte, Jean Jacques Perrey, Billy Mure utilizan xilófonos, sitares, sintetizadores Moog y demás instrumentos exóticos para crear las más variopintas melodías.
Música recomendada para todo tipo de mascotas.
Pincha en cada una de las imagenes para bajar los archivos.

El grupo de noise Whitehouse edito en 1982 con la discográfica Come Organisation el disco Psychopathia Sexualis. Aparte de la habitual batahola de la que se compone cada uno de sus discos, este al menos incluye al principio de cada track una voz en castellano dando una pequeña introducción a los casos de diversos asesinos como Graham Young, Peter Kurten o Peter Sutcliffe.
Examinen la sonoridad del disco aquí.


Gravikords, Whirlies and Pyrophones es una recopilación de canciones realizadas por medio de los instrumentos más inusuales y extravagantes que existen. El CD viene acompañado de un librillo explicativo sobre cada instrumento con prefacio de Tom Waits.
El disco puede descargarse aquí.

¿Qué se puede decir de Charles Manson que no se haya dicho ya? Líder de un extraño culto, asesino (o al menos instigador de asesinatos), visionario y… Músico. Muchos ya conoceréis las orientaciones musicales de este hombre que pasó a la historia como uno de los más temibles personajes del siglo XX después de organizar los asesinatos del matrimonio Leno y Rosemary LaBianca y de la esposa de Roman Polanski, Sharon Tate. Manson empezó a tocar la guitarra de joven en una de sus primeras estancias en prisión alentado por un viejo gangster del que se hizo amigo. De hecho su primera intención era poder triunfar en la música algún día, pero el destino le tenía preparado otro camino.
Manson jamás dejó de escribir canciones (incluso continuó grabando temas en prisión) y de hecho su época más prolífica fue cuando se sumergió a fondo en la cultura hippy a finales de los sesenta y decidió formar su propia familia con chicos descarriados como él a los que acabaría aleccionando para cometer los famosos asesinatos.
Fue durante esta época que los temas que forman este “Lie: The Love and Terror Cult” tomaron forma. En ellos Manson dio forma a sus propias teorias sociales con extraños y místicos textos adornados con melodías folkies (y alguna que otra salida de tono) que, seamos sinceros, no proyectan demasiadas buenas vibraciones. Ayudado por sus contactos con Dennis Wilson de los Beach Boys (quien invitó a toda la familia a vivir a su casa hasta que se hartó de las excentridades de Manson) y acompañado de miembros de su familia (sobretodo las mujeres), Manson grabó unas demos que con el tiempo y con el fenómeno que se desató tras los juicios, acabarían editándose en disco. Pero, historias aparte y centrándonos en la música, cabe decir que Manson tenía en verdad talento y una buena voz, y así lo demuestra a lo largo de los 14 temas del álbum. Sólo cabe escuchar el tema que lo abre, “Look at your game girl” (sí, el que acabarían versioneando Guns N´Roses) para darse cuenta de ello: Buena melodía (aunque extraña), letras cautivadoras, y por encima de todo, esa melancólica voz de Manson que surca por los altavoces hasta meterse en tus oídos como un susurro. No se puede negar de que ahí había talento. Lo mismo sucede con “People say I´m no good” (revelador título) o “Cease to exist” (no menos revelador), son temas cálidos aunque al mismo tiempo oscuros y reorcidos. Ante todo esto, temas como “Arkansas” o sobretodo, “Garbage dump” (inspirada en la principal fuente de alimentación de la familia en esa época, los cubos de basura de L.A.), sorprenden con ciertos ritmos “alegres” que casi dejan entrever el extraño sentido del humor de Manson.
Pero tampoco que darán decepcionados aquellos que busquen temas densos, surrealistas y de difícil escucha, ya que “Ego” y “Mechanical man” (del que Marilyn Manson tomó prestados algunos fragmentos para “My monkey” de “Portrait of an american family”) se encargan de aportar una buena dosis de ruidos y melodías que en ciertos momentos se pueden hacer bastante pesadas o insoportables. Pero si de verdad queréis escuchar algo realmente siniestro, prestad atención a ese “I´ll never say never to always”, en el que toda la familia se une para cantarla. Su melodía de aire infantil y esas voces de chicas con risas de fondo es de lo más emotivo y conciliador que he escuchado en mi vida. No se como de un ambiente tan “acogedor” pudieron salir luego tales asesinas.
Les dejo parte de la discografía editada de este hombre: Charles Manson – White Album (Lie & Family Sings), Charles Manson – LIE: The Love & Terror Cult, Charles Manson – Live at San Quentin.
Existen también las películas/documentales: Helter Skelter (1976 y 2004), The Manson Family (2003), Charles Manson Superstar (1989). + info en comentarios.

Sonido industrial/noise de la mano de Controlled Bleeding y Doc Wör Mirran.
Les dejo el CD Controlled Bleeding/Doc Wör Mirran – Pets for Meats/The Gylsbods Snake, que contiene 9 canciones exclusivas realizadas por ambos grupos. Bájalo aquí.
El primer, y quizás más extremo, disco de Controlled Bleeding: Knees and Bones, puede ser bajado aquí.
Encerrada esperas que llegue
Metida en tu armario
Todo el día callada y dormida
Se que eres solo mía
Yo te cuido
Te invento
Te doy
Vida con mis besos
Y tú a cambio me salvas del miedo
Y del aburrimiento
Muñequita de plástico suave
Tus labios están frios
Y tu cuerpo es misterio de hielo
Donde encuentro refugio
Misteriosa
Pasiva
Niñita
Abierrta a mi cuerpo
Tus dos ojos son cuentas sin vida
Dos botones negros
En mi cama te encuentro de noche
Muy maquillada y dura
Y acaricio sin prisa y con ganas
Tu cuerpo que es tan terso
Y después
Te penetro
Te inundo
Y te doy la vida
Vives solo mi sueño y mi furia
Compañera de juegos
Letra del heroinómano poeta Eduardo Haro Delage para “Muñeca Hinchable”, primer y mejor disco de la Orquesta Mondragón. Todas las letras están escritas por Eduardo Haro; que junto al toque circense/freak de Gurruchaga y un diseño de portada realizado por Ivan Zulueta, hacen que este disco resulte imprescindible.